Friday, July 03, 2009

Ocioso juego de la creacion en miniatura


Toma tu dedo indice como una esteca de madera. 
Amaza tu corazon con un poco de saliva. 
Cierra los ojos. Has una ese.


(No es la ranura de un instrumento de cuerda. No es un gusano. No es la clave de sol. No es una representacion del infinito. No es el alfa incompleto del cristianismo. No es el perfil de una mujer. No es un rio en tu cuaderno de infancia. No es el signo matematico de la equivalencia. No es ni siquiera la letra ese.)


Observala hasta que cobre vida.
...Amamantala.


Toma tu dedo indice nuevamente como que es simplemente un dedo. Un dedo indice solamente. Y solamente un dedo. Palpita tu corazon involuntariamente. Como siempre. Respira. Asi sin saber nada. Como siempre. Animal. Abre los ojos. Como siempre.



Una ese transparente y tenue sale de tu nariz y se confunde con la ranura del violin, es un gusano, la clave de sol, el infinito, es Cristo, una mujer desnuda, tu infancia, la matematica completa, el alfabeto, tu humanidad y toda tu experiencia.

....

Dejala salir. 
Ya luego matala.

Monday, June 15, 2009

Gran empequeñecimiento (canto chino)

En las mañanas en los jardines bien cuidados del lugar donde me vivo crece el rocío. Y nadie lucha contra una gota de agua porque la humedad es una sustancia poderosa. A donde huir? Innumerables diminutas gotas contra las que no hay batalla. Contra la luz de un prisma. Que hacer? No se podría hacer nada. Contra el aliento de un cachorro en su pecera del mercado. Nadie puede contra lo pequeño porque está por todos lados. A la vuelta de la calle debajo de las piedras del zapato hay un universo que se expande. En la peluza de lavanderia hay un misterio enorme. De dónde se toma lo inasible para poder violentarlo? El hongo florece mas rapido que el cabello de un hombre cansado. A menos que sea pequeño como aquel tren de las cuatro contra el que lucharon todos los atropellados del sábado. Nadie arruga la pupila contra la luz indecisa de los peces abisales del discovery channel. Ni los frie. O contra el sexo de la luciernaga que quema nada. Por aerea. Nadie protesta ante la debil frecuencia de las auroras boreales. Nadie puede poner su corazon contra la pequeñez del mundo que es inmensa. O sopesar su aliento contra el sol que pesa dos alientos y un hombre. Es imposible. No hay condon contra los rayos gamma ni elefante muerto muy grande para el diminuto escarabajo tornasol. Mejor para la pequeñez del mundo es tu achicarte hasta que la luz no te caiga cuando te desnudas al medio día, ni el agua te penetre los huecos humedos de pura confusion cuando te bañas, como ante un espejo, como el aliento contra la humedad del clima, y no te seas aunque vengas siendo, ni te hayes porque no te buscas. Ardiendo asi chiquita, implosionando, disminuyendote infinitamente hasta que te entre el universo entero y no se baste. Como si en vez de plaquetas tuvieras agujeros negros y durara tu corazon como una chispa. Como cuando sacas el tapón de la bañera y huye la lavaza del jabón.

Sunday, May 31, 2009

Aforismos inutiles

Para tener los bolsillos repletos de algodon, la cabeza a media nube y la mano con sus dedos no vale ser rico, realista o manco (mas o menos Cervantes).

No se puede ser marinero y amar al mismo tiempo ( por lo de "marinero a la mar se va, al amar se fue"). Si cada vez que zarpa, huye; cuando velozmente vela, precozmente eyaculiza?

Se puede leer la Noche Oscura del Cuerpo sin haber leido la Noche Oscura del Alma, y no morir en el intento, o ponerse a brillar (segun el concilio vaticanoII).

No hay mal que dure cien anios ni bien que domine al cuerpo (mas o menos Epicureo).

A caballo regalao no se le mira la polla (cante gitano).

A quien madruga con el mazo dando, Dios le ayuda (Bauhaus - God in an alcove).

En seso cerrado no entran moscas si esta refrigerado. El corazon es una cosa diastolante, siastolante, y transparente. La hemoglobina le da colorcito y sabor a hierro. Barriga llena, corazon contento. (Bodas de sangre)

Quien quiere a celeste que le cueste, aunque mal pague (de la zona rosa).

Asiento caliente ni de tu amigo ni de tu pariente (este es de verdad..)

Sunday, October 12, 2008

Retornando

Hubiera querido mentir que el huracan me rozo la frente mientras esa toda gente confundida entre cables electricos trataba de mantener la boca cerrada, no tan abierta, al dar tanta vuelta alla arriba entre ganado longhorn, camionetas chevy y pinos ponderosa, en esa batidora que fue el cielo, milshake de frambuesa con chispas de color, pero no puedo. Nunca les vi el vertigo ni las mariposas en la boca del estomago jugando al ajedrez, ni siquiera esa anonimidad paisajistica de muchedumbre en ruinas, de mercado, de hormiga, de etcetera. Hubiera querido exagerar ademas, que vi rayos que sonaban tres horas despues, que los perros ladraban desde hacia cinco dias, y que las noticias mostraban un enorme mounstruo verde, pero no seria exagerar sino verdad. Y para verdades, los bomberos.

Mas bien fue, que cuando vino, si vino, porque vino, yo dormía; pero cuando volvio a venir, esta vez, aun continue en la dormidera. Porque era noche y porque un huracan pasa dos veces, como veran, y uno ni se entera que el aire tuvo ganas de espiral de nube con olor a mar, a no ser que se viva en Galveston y se le metan a uno esas ganas locas de ser mejillon, ostion, pejesapo, y decida no evacuar la isla, sino quedarse a tomar fotografias bajo el agua. Y es que encuentro adorablemente heroica la trista historia de tanto muerto documentado, documentante, fotografo, historiador, flotando blanco entre los corales de botas y petroleo de la bahia, celular en mano justo a click, de pantallitas turquesas de tanta marea alta, con el flash perdido en el ojo de la beluga.

Sea aun más que me quede sin luz, y entre el humo ceroso de la noche y el calorcito mosquitero del dia, nunca me entere si era mi comida a la leña de marco, si era el vecino con su barbecue, o si era uno mismo en toda su humanidad, en todo su escatol y ser constante, la fuente de tanto olorcillo a pino, a bacon y a charquito de agua. Amen. Que pinté mucha mujer desnuda y descubri con felicidad que no a falta de una, sino por vocacion de geometra confundido. Que me hize una mesa con mi artesania de scagliola que no sirve para nada, color de ocre de francia, soforouge que me tiñó todas las ropas que hasta el dia de hoy no he lavado, por rebelde, por manso, por humilde, por snob, por pura paradoja, porque no puedo creer que todo se haya normalizado, asi sin anestesia, vaselina, saliva - como quien vulgariza la cuestion - esta tediosa de la realidad sin ocres, ni embotellamientos ordenados de transito.

Y no sé como pasa pero sucede que tanto descanso a uno termina agotandole la virilidad, el genio, y tanta paz termina por inquietarnos, necesitando uno al final del descanso, un masaje relajante, un violento timonazo, su dosis de masoquismo, trabajo pagado y dolor telefonico, para ser tenso, sufrir y ser feliz desde este Lunes que me guiña el ojo izquierdo, con toda su recesion, con todo su Adan, su Tarzan, su pequeño Boy, y uno baritonando al Weismuller que existia, con todos sus edificios, sus carteles, pero con sus promesas, con sus casa de hindues que pagan porque quieren, y con mi angelita del cafe germano-peruviano, sus ensaladas temibles de zuccini, y sus agendas colaterales donde dice "hacer el amor el jueves, pero no el domingo porque causa cancer", adorable con su té de anís con sorpresa metabolica que hace que el más fuerte se doblegue, entregando las entrañas a la tierra, pero siempre besable con su chorizo español, su tortilla mexicana que me ama, y sus porqués, sus deveras, sus enserios, sus caderas, sus pupilas, su nota zen, su nota señorita deamentiras, su belleza oriental, sus todavias.

Lo que quise decir desde el principio: el huracan vino en forma de mujer y se ha quedado.

Sunday, August 31, 2008

Conspiración a la viscaína

Tomó su taza de café aplastando tres cucarachas de un vistazo. Sorbió y escucho el sonido, no del café medio frío pasando por su boca sino el sonido de la palabra sorber. Sintió la suavidad del fantasma de su dolor de cabeza de las ocho de la noche detrás de la sed del analgésico de las siete. Matar a Andrea fue demasiado fácil y esperaba tranquilo algun atisbo de remordimiento.



Esperó hasta las once de la noche. Tiempo suficiente para recorrer los hechos en busca de pistas que lo incriminaren. La mujer de la casa azul del frente le vio subir la ventana entre la trepadora de campanillas anaranjadas que invitan el vientre a devolverlo todo. Su estomago estaba vacío. Vacío, pensó. Cual sería la onomatopeya para sonorizar el vacío. Sólo atino a disimular arrancando varias campanillas como quien roba para un bouquet oliendo la savia con su olor tan toxico. La mujer de la casa azul del frente apagó su cigarrillo y desaparecio detras de una cortina. Lo mismo hizo él, desapareciendo detras de la cortina, la otra cortina, la de Andrea, la de los arabescos amarillos sobre fondo cerúleo.



La esperó en su cama. Como hacia calor se quitó la camiseta y su pecho bovino le sudaba. Ella al verle no se mostraría sorprendida. Se tendió a su lado. Olía a baba y a tabaco. Hueles a baba y a tabaco, dijo el. Ella miraba el techo organizando las formas arbitrarias con las que el stucco envejecido nos miente.



Comó no matarla? se dijo, sin cafe y con la tostadita seca en la garganta. Ademas que ya eran las doce y no había lugar para remordimiento sino para unas papas fritas que no serían suficientes para llenar el vacío. La mesera le pasó la cuenta. Andrea llego tarde, a las doce y media, y se sento a su lado. Olía a baba y a tabaco. Hueles a frituras, dijo ella. El se levanto de la mesa, miro a la mesera y salio parsimonioso del lugar. Al llegar a casa, tuvo hambre y lentamente se quito la vida.



Cuando Andrea despertó le lanzó una llamada y le conto todito el sueño. El no se notaba sorprendido. Le dio unos consejos de relajacion que hacen el dormir tranquilo y convierten las pesadillas en algodon. Quedaron en verse a las cuatro de la tarde. Andrea se vistió y se fue al trabajo. El despidió a la bailarina de su cama, tomó su taza de cafe, y planeó cuidadosamente la mejor de manera de matar a Andrea. Antes tomó un baño para quitarse de encima el olor a baba, escribiendo algo en un papelito blanco.



Cuando la policía toco la puerta de la bailarina ella no estaba. Cuando la buscaron en el cabaret ya se habia ido. Asi que para no engordar la burocracia judicial ni la busqueda infructuosa de asesinos invisibles, el oficial no tuvo otra opcion que interpretar las evidencias y culpar la lavasa y el aseo. Mikel Montoya Egoaguirre murió desnucado por un azulejo de mallorca y la espuma ridícula del jabon de marsella. Andrea se enteraría por la noche.



El policia adjuntó el papelito blanco:



Animal Que Duerme



Hace ruido

bota aire

suelta baba



hecha viento

huele a pelo

siente hambre



sueña nada

mas si come se levanta

con legaña

toma el diario

hecha un silbo

va a la playa



se conmueve en la copa de los arboles

se espanta

vuelve a casa

le espera la mujer

el perro del vecino

una caca

hace la cama

suelta baba

viene luego un cazador

le mata



cojudazo

pa' que cantas?

Friday, August 01, 2008

De cómo es que uno se vuelve autor de lo que no hizo



el otro dia estuve en el metropolitan. el otro mes. hace ya un rato. un estuco azteca decorado al fresco y a bajorelieve me impresionó muchísimo. tal es así que me he puesto a bajorelevar con poco exito. muy torpemente. cuando tenia doce años me gustaba una muchacha. pasaba, y regresaba con cajetilla de cigarros para el papá y periodico para el perro. nunca le dije nada. una vez me vio. igual yo esperaba al domingo. con cierta ansiedad sosegada me comia los lápices. en el salón de arte greco-romano encontre una estatuilla anómala de bronce. no tiene ninguna de las proporciones clásicas. no tiene periodo. no tiene autor. es una danzante de vestidos tranparentes, erudita en contorsión. por fuera esta llena de triángulos pitagóricos. por dentro los círculos le palpitan a punto de rebalsarse. me encontre con la muchacha hace unos meses, me reconoció el cabello. me preguntó por qué fue que nunca le dije nada. le contesté que la reverenciaba porque era my bella. sonrió porque pensaba que le coqueteaba. eras un niño guapo, me dijo. yo trataba de buscarle lo que le había visto. no pude reconocerla. ni siquiera se si es la misma.
le he tomado treinta y cinco fotos girando el angulo. entre toma y toma hubo una semana comiendo lapices, una cajetilla de cigarros y un periodico para el perro con todo y muchacha irreconocible. estuve tomandole fotos mas o menos por un año. el guardia de seguridad era sólo diez minutos mas viejo. debí exagerar la cuenta. estuve tomandole fotos por diez minutos. no sé como se puede amar una pieza de bronce. definitivamente era una desconocida confundida. yo simplemente un desconocido distraido. compré un cuadrado de arcilla el otro dia. hace unos meses. hace un rato. me va a tomar una año hacerle copia. cuando termine será una pieza diferente. me hubiera gustado darle vida, pero me tomaria dos vidas darle vida. asi, a dos mil años de haber desaparecido, sin firma ninguna, completamente anomalo, bien muerto y sin periodo... algunotro pudiera escribir lo mismo, de la misma anomalia, igual de poseido y con su respectiva desconocida de la infancia. aparecida primero en un cafe de houston. desparecida. y vuelta a aparecer en treinta y cinco semanas consecutivas entre dedo y dedo de mi obturador, en un trancurso de diez minutos, a un año del guardia de seguridad. en new york. con flash. en un leve sonido en el oido izquierdo. un pronostico de la lluvia. de la fiebre. del anonimato a dos mil años luz.
cuando termina uno de hacer ya no es el mismo, es otro. y la pieza tampoco es la misma, es siempre diferente.

pero como todo se ha venido repitiendo, uno es lo mismo a los anteriores, y a los postreros soy yo.no recuerdo Altamira.
no recuerdo Lacaux. no importa.
los que vienen luego tampoco me conocen.


Tuesday, July 22, 2008

Introspectiva narcisista de la realidad

Hay cosas cotidianas. Hay tambien cosas extraordinarias. Pero siempre hay uno mismo. Como una sustancia indeterminada. Sea chispa o gel. Siempre uno mismo. Lo cual me hizo temer que fuera cosa cotidiana. Pero luego de mirarme largo rato en el espejo, encontre mi nariz, mis ojos y mi boca extraordinarios. Y ante tremendo sentimiento ordinario, tuve que sentir un poco de verguenza. Sin embargo uno se reinvindica ante hechos mas vanales. Peinarme siempre me humaniza. Pero es cosa mas bien cotidiana que viva despeinado. Y no dejo de sorprenderme de comer animalitos y me pregunto que culpa tuvo el pollo o la ternera de que uno sea un omnivoro inescrupuloso. O uno se sorprende a si mismo, metabolico en el baño, y uno se pregunta que hace alli habiendo tanto parque, tanto bosque, tanto jardin bonito. Todo eso mientras me miraba los ojos, la nariz y la boca en el espejo. Una mascara de firma particularisima. Pero siempre uno mismo. Y me sorprendo. De comer, de andar, de respirar, como si lo hiciera por primera vez desde la amnesia. Y al verme la lengua en cunilinguis heche un grito. Y al verme lavandome los dientes me tuve en sospecha. Y al leer el new york times me vi que me veia leyendo, y algo dentro de mí pegó un ladrido. Soy un ordinario particular y me sorprendo.

Es extraordinario.

Es inaudito.

Y es la cosa más comun haberse siempre.

Wednesday, July 09, 2008

Contra zaratustra en lima

Y uno se pone a toser cosas reales solo por el gusto de la tortura a pesar a la creacion, decias el otro dia no muy convencido pero te crei porque habia que creerte.

Yo se que el afilador de cuchillos pasaba soplando su plastica flauta de pan, furuiii, como pajarito resfriado y salian las sirvientas uniformadas como marchando con esos cuchillos enormes de rematar churrascos, siempre a media mañana, especie en extincion, el esmeril que raspa haciendo una chispa del acero, una ridiculez, el afilador siempre con cara de especie en extincion, de ornitorrinco, de mono aullador, de etceteras. Si yo te creo. Ya lo he visto.

Estuve alli, oyendo al heladero apretar el jebe con la mano izquierda, masturbatorio, oboista, amarillo y con promesas de cremas baratas y bombones demasiado dulces para mi paladar, pero el punto era la construccion del pato, el simbolo de pato, el idioma de pato atropellado que es un heladero uniformado, en su carro amarillo a las cuatro de la tarde cuando el sol ya no es muy amarillo sino una verguenza derretida de naranja.

Yo tambien vine de alli, y te comprendo esa cabeza repleta de sonidos. Recuerdas esos panaderos pobres sin panaderia que se movian por la ciudad navegando en una canasta enorme de mimbre dirigiendo el transito a la entrada de la urbanizacion, con una bocina en forma de oca y voz de niño leporino? Esos baguetes frios de tanto remo y los negros que venian luego, travestidos del hambre con globos de fiestas infantiles y vestidos de payasa gorda, tratando de matarte con tamales o con fruna de donofrio. Tambien los he conocido y he visto explosionar las tetas aereas al ritmo de un cajon destemplado en fiebre.

Por eso no me sorprende. Pues te olvidas de los demas sonidos. Porque la ciudad esta repleta de sonidos anonimos, casi individuos, que le dan su olor a los edificios y transporte publico, cierto color a las mejillas del ornato nacional, y cierta costra negra sobre las plantas en las plazas que son el pulmon de la ciudad. Y yo se que era mentira. La ciudad no sufre de cancer ni leucemia, sino de caspa y de constipacion. Pero muy musical ah, eso ni se diga. Que yo tambien estuve alli. Apesar de la sordera del 90% de transeuntes, para quienes los tubos de escape no son mas que aisladas percusiones, existe un 10% de idems para quienes no es sino una sinfonia estomacal, una musica del morbo, un tenor gaseoso.

Asi que a mi no me vas a venir a hermosear la realidad con realidades. Nada de torturas. Y no metas la creacion en todo este mamarracho. Que sí, que conozco esos sonidos. Que he visto a esos niños de mocos verdes hechar alaridos al ritmo de la conchita parmesana que me comi en la vernisace del sabado. La diferencia era que tu les tomabas fotos a los mocos, vacilabas la velocidad del obturador y no les dabas nadas para no ofenderles, mientras que yo les daba unas monedas para ofenderles, a ver si comían, y la sorpresa metabolica les matara por dar alaridos con lirica y retrato.

Y no digo que soy bueno, porque no quiero. No me vengas con sonidos de la calle. Que bien que los conozco. Y no me vengas con realidades disfrazadas de creacion. Que para eso tengo suficiente con el catecismo y con la television. Vayase a joder con su musica a otro lado. Que otro canario le ladre. Que a mi gusto el mundo, se lo ha tirado Dios. Y que no le hechen la culpa al muerto.

Tuesday, April 22, 2008

Fábula

Pensando su mano, recorriendo la geografía de la palma, inventándose cielos en las uñas, todo anciano y con su pluma de ganso recién bañado tuvo que escribirle: para ti que debes tener el más bello de los túneles carpales. Y no supo cómo continuar el sentimiento exagerado que dice más que mil palabras como una sola acción, se decía, añadiendo: para ti que debes tener el más bello de los túneles carpales, ante el cual tu médico lloró por sacrilegio teniendo luego pesadillas remordidas recordando la ternura de tus cartílagos dactilares. Tomando la cartulina, cortándola, oliéndola, casi besándola, a corte de lengua, se construyo una tarjeta de convalecencia que no se atrevió a enviar desde el momento que terminó de mimar el papel en blanco, aún mientras dibujaba un Thing de la familia Adams, con sus cinco dedos, con su caja negra, con su ubicuidad, y su expresión de mano triste amaestrada, y que tampoco enviaría terminada por aparecerle muy fatal, contraria a la realidad de la contoneada línea de su vida, de su cabeza, de su corazón, mas ciertas alegres fatalidades y montes promisorios a otros paraísos artificiales, como sus uñas aperladas y sus sonrosadas yemas que podrían acaso incendiarle la espalda de anciano decrepito con pluma de ganso recién bañado. Y de exageración en exageración no pudo recordar adonde la operación, en qué hospital, con qué doctor, desde cuándo y hasta dónde y por cuánto a más de más, dando de tanto esfuerzo por olvidar el nombre de la que estaba en cuestión, así como de dónde la conoció, si acaso la vio jamás, o si la soñó anoche después de los besitos de monja, literalmente, del hospicio.

Sintiendo el cambio de los pañales, al día siguiente, a la mañana siguiente, al mes subsiguiente, recordó su pluma de ganso, la tomo en el aire, respiro profundo y pregunto: Gertrudis, cómo me dijiste que perdiste la mano? Y ella empezó con las mismas historias de diabetes de siempre y las teorías de conspiración judaico-china, a lo cual él escribió novenamente para ti que debes tener el más bello de los túneles carpales, esperando que esta vez la amnesia de las cinco de la tarde le permitiese sobrevivir a más allá de la ternura de sus cartílagos dactilares, y lográndolo esta vez, le salieron adjetivos, sustantivos, flora, fauna, piedras preciosas y estrellas y mucho tiempo, sobre todo mucho tiempo, cuando notó que no escribía nada, que babeaba, que acaso pensaba algo, que se le había olvidado, que había mucha sombra, que no había pluma de ganso recién bañado, ni Gertrudis a quien preguntar del universo manco. Antes de morir le dijo a la enfermera: mi vida como la recuerdo ha sido el buscar de una palma infinita. Como nadie supo interpretarlo, le sembraron un cocotero encima. Y la enfermera de segundo turno al no encontrarle, se quejo que en su lugar sólo había el párkinson y un terrible olor a pichi que confundió con el amor.

Tuesday, April 08, 2008

De como las hormonas no saben de hipocresia

Me encontraba lamiendo un helado de cranberries, con mis lentes de aviador 1912 para ver pasar el mundo, con una actitud completamente relativa, un poco soez por lo inhumana, bastante pedante por grandioso, en cierto auto alquilado y convertible, azul por lo terraqueo, ridiculo por lo dicho anteriormente, y todo yo adentro embarazado e infinitesimal. Mi acompañante, criollazo y hombre mas alla de sus testiculos pero mas aca del pantalon, simplón y otra vez mas hombre, como quien vallejea, no celebró mis invenciones idiomaticas, pues descubrimientos tales como el verbo "macabrear" le parecen innnecesarios y terriblemente rosa. Al verle me volví a preguntar del por qué sera que uno no elije a los amigos que deseara jamas haber conocido y que conoce. El gran libro de los sueños, edicion limitada, sin notas a pie de pagina, sin bibliografia de consulta y autor pseudonimal, dice que como uno no se puede hacer muchos yoes en esa cosa del ambito onirico, coloca a los amigos, o mas bien sus imagenes, en el subcosnciente como reflejos de uno mismo que es en realidad muchos a la vez, legion, pero con imaginacion exclusiva del que vemos en el espejo. Yo no veo nada malo en tener sucursales del yo que no se parezcan mas que a mi. Apollinaire decía que por amor a alguien habia nadado a un isla donde se centuplico y lucho contra cada uno de sus sí mismos, matandose noventa y nueve veces, hasta quedar uno solo, que era él mismo, desde luego, terriblemente aburrido supongo, extenuado y victorioso. Minimamente victorioso sí, ridiculamente victorioso, es verdad, pero El, al fin y al cabo. Yo le creo. Asimismo tenemos en el librote aquel, digno de hacer de las cucarachas un papel cebolla muy fino, me refiero al Glaspenlenspiel de Hesse, si se escribe asi, llamado el Juego de los Abalorios, el autor se multiplica y deja de ser el joven Knecht, para ser asceta, cavernicola, principe y alguna cosa mas, siendo su forma mas saltante la de libro nomas. Así que tambien le creo. Aunque en su ultima forma, pese como ladrillo y duela como llanta. Pero volviendo al amigo cuyo universo es del tamaño de mi cocina, debo decir que me dejo en casa, sin helado, y con la certeza de que el verbo macabrear tiene cantidad de ejemplos practicos mas alla del puro concepto. Por ejemplo, un ramillete de flores que se marchita y huele a muerto se dice que se nos ha macabreado, no por la muerte, sino por el olor a muerto, que tiene este sonido de theremin de peliculas oscuras del 50. O cuando uno pide un bisteck, medio rare, y alguien pone un canal donde se ve la calavera bovina sonriente colgada en algun bar de texas, se diria que se nos macabreó el almuerzo. Y mientras busco mas ejemplos practicos, me despido ya sin helado de cranberries, con los lentes de aviador 1912 colgados brassieramente, sientiendo que el mundo sin carro azul de alquiler es el mismo, con la misma actitud relativa pero diferente, y con un amigo menos cuando tuve que decir grandiosamente, creo que mi vida sin conocerte sería mucho mas edificante, si hay algo qué edificar que no lo creo, pero tu compañia es la peor patada en el carajo, asi en lengua de Quevedo, y espero que tu consciencia algun dia, liberada de la testicular carcel que le has hecho, pueda volar libremente hasta esa lejana quimera que es el seso.

Naturalemnte ofendido no me habló durante todo el camino. Y cual no sería mi sorpresa, que cuando vimos pasar a mi vecina en minifalda, volvimos a ser amigos.

Espero esta lectura se os haya macabreado.